
LO QUE NO SOMOS Y NO CREEMOS:
– No somos liberales en teología. No abrazamos la cultura sin discernimiento, ni transigimos en los distintivos del evangelio. Como cristianos, creemos que las verdades de la Biblia son eternas y por lo tanto pueden ser presentadas apropiadamente para cada tiempo, lugar y persona.
– No somos fundamentalistas retraídos y ausentes de la implicación y transformación cultural. Al contrario, somos misioneros fieles tanto a las Escrituras como al contexto del ministerio de la predicación del Evangelio.
– No somos antropocéntricos, porque el centro de nuestro culto, de nuestro mensaje o de nuestra eclesiología y misionología es Jesús, el evangelio. No nos preocupamos por complacer a los hombres. Buscamos una exposición clara del evangelio, porque creemos que el evangelio es poder de Dios.
- No somos aislacionistas. Buscamos, donde sea posible, trabajar junto con cristianos de varias iglesias, denominaciones y organizaciones.
– No somos hipercalvinistas. No nos obsesionamos con cuestiones secundarias. Somos cristianos que oramos, evangelizamos y hacemos buenas obras. Creemos que el plan soberano de Dios se lleva a cabo a través de nosotros, Su pueblo.
– No somos igualitarios. Creemos que los hombres deben ser los líderes/jefes de sus hogares y que los ancianos/pastores masculinos deben dirigir la Iglesia (ejercer gobierno) con amor masculino al igual que Jesucristo.
– No creemos en la Teología del Proceso/Teología Relacional/Teísmo Abierto. Creemos en la soberanía y la presciencia de Dios en todas las cosas.
– No somos relativistas religiosos. Creemos que no hay salvación aparte de la fe en Jesucristo solamente.
– No somos nacionalistas. No buscamos simplemente lo mejor para una nación. Somos embajadores del Rey de reyes comisionados para proclamar y manifestar la venida de nuestro Rey a todas las naciones de la Tierra.
– No somos moralistas. No buscamos simplemente ayudar a las personas a vivir una buena vida. Somos evangelistas que trabajamos para que las personas se conviertan, de hecho, en nuevas criaturas en Cristo.
– No somos relativistas. Aceptamos con gusto las Escrituras como nuestra máxima autoridad por encima de cosas tales como la cultura, la experiencia, las filosofías y otras formas de revelación.
– No somos Universalistas (la doctrina de que Dios salvará a todos). Creemos que muchas personas pasarán la eternidad atormentadas en el infierno tal como lo enseña la Biblia.
– No somos naturalistas (aquellos que no creen en la realidad sobrenatural). Creemos que satanás y los demonios son verdaderos enemigos actuando en este mundo y sujetos a Dios.
– No somos racionalistas (la razón como único medio para llegar al conocimiento). Creemos que no todo se puede saber, pero que Dios nos llama a vivir por fe con misterio y conocimiento parcial de muchas cosas. Dios se ha revelado a sí mismo en las Escrituras de manera clara pero no exhaustiva.
– No creemos en la Teología Feminista (doctrina que enseña que Dios es una construcción patriarcal creada por los hombres). Creemos que Dios se ha revelado como Padre y debe ser honrado por los nombres que nos ha revelado, sin necesidad de disculparnos ante el pensamiento moderno de este mundo.
– No nos avergonzamos de la sangre y muerte de Jesucristo. Creemos en Su muerte en sustitución de los pecados de Su pueblo, revelando Su amor en primer lugar por la Gloria de Dios y luego por nosotros.
– No nos avergonzamos y anunciamos el hermoso Evangelio de la Gracia. Suena a tontería y es ofensivo para los impenitentes (aquellos que no se arrepienten ante el mensaje del Evangelio). Pero también salva a multitudes cuando verdaderamente escuchan las buenas nuevas.
– No somos polemistas que creen que nuestra misión es combatir toda falsa enseñanza. Sin embargo, nos entusiasma preservar la integridad del Evangelio de Jesucristo.